Hágale corte al corto
Desde nuestro entorno de vida diario se percibe que las instalaciones eléctricas son un campo ajeno a nosotros, a pesar de que mantenemos un contacto directo y frecuente con la energía. La utilizamos y aprovechamos, pero no nos detenemos a entenderla y por ello en cualquier momento nos podemos llevar una sorpresa por un cortocircuito inesperado.
El problema de los cortocircuitos es mucho más común de lo que se cree, aunque son completamente predecibles. Darles la importancia que requieren puede proteger a las empresas contra gastos extras y pérdidas de productividad.
Algunos problemas que pueden ocasionar los cortocircuitos son:
• Incendios causados por inadecuada protección y configuración de las redes eléctricas o por su mantenimiento.
• Electrocución debida a una inadecuada construcción de las redes eléctricas.
• Adecuaciones costosas o daños irreparables en la maquinaria.
• Pérdidas de tipo material y, lo más importante, humanas.
¿Qué es un cortocircuito? |
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Generalmente los cortos se presentan por la unión de dos cables que tienen diferentes fases y no se encuentran debidamente instalados y aislados, o por defectos en los mismos que pueden afectar su funcionamiento.
Estos defectos y fallas en los cables son visibles y por ello afirmamos que es posible evitar un cortocircuito si se tiene en cuenta lo siguiente:
• En las redes o líneas eléctricas que utilizan cables desnudos se debe mantener una distancia prudente entre ellos para evitar su contacto.
• Así mismo, deben estar alejados de la humedad y encontrarse en un entorno libre de materiales inflamables. El problema de un cortocircuito es que al momento de presentarse, la llama que éste genera se propaga gracias al entorno que la rodea.
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