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Nota central |
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Hoy en día, los objetivos del URE apuntan a entender
la energía eléctrica como un insumo o materia prima
dentro de los procesos productivos.
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| ¿Cuánto gasto, cuánto ahorro?
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Es indispensable mantener encendidas
todas la luces? ¿Necesitan los motores
estar encendidos permanentemente?
¿Le preocupa que existan grifos del agua
goteando? La respuesta parece sencilla
de responder porque apunta al sentido
común: el agua y la energía son recursos
imprescindibles que garantizan la calidad
de vida.
En el caso de la energía, toda aquella
que no usamos y desperdiciamos nos
causa un gasto económico que resta
fuerzas a la hora de hacer cuentas o
competir a nivel nacional e internacional..
| Productividad y eficiencia
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Existen prácticas para mejorar la productividad, entre ellas, el uso racional y eficiente de energía (URE) que abarca un conjunto de procesos con que una empresa ajusta su estructura productiva a criterios elementales de eficiencia, a patrones de consumo y a costos asociados a insumos básicos.
El término URE comenzó a utilizarse recurrentemente después de la primera crisis del petróleo a principios de la década años 70 para referirse a la protección de recursos energéticos naturales. Se buscaba fundamentalmente la reducción de consumos de energía y adaptar rápidamente a los países a las restricciones de oferta en corto plazo.
Hoy en día, los objetivos del URE apuntan a entender la energía como un insumo o materia prima dentro de los procesos productivos y a generar la conciencia sobre la conveniencia del uso eficiente de la misma.
| ¿Cómo saber si hay derroche?
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Existen maneras de ahorrar utilizando al máximo los recursos y se pueden detectar fácilmente síntomas de un posible daño o derroche de energía en su empresa. Una de las maneras para detectar desperdicios en el lugar de trabajo consiste simplemente en despertar los 5 sentidos. Puede iniciar buscando:
Malos olores: Puede significar fugas o pérdidas de insumos como el gas.
Ruido: Puede significar equipos mal balanceados, tuberías sueltas, desajustes en motores o desalineación de equipos.
Humedad: Debido a filtraciones, tuberías rotas o fugas de vapor.
Humo: Debido a sobrecalentamientos, fallas en equipos eléctricos, iluminación o balastros.
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